La transformación de Kitchen

Agencia de publicidad

Kitchen es una agencia de publicidad independiente que nació en Madrid en 2002. Después de 15 años, se abrió un proceso estratégico y creativo para definir los nuevos valores de la marca.

No se trataba de actualizar su imagen o proyectar sus nuevas oficinas, el reto era provocar un cambio real en la agencia con vistas al futuro.

Un proyecto desarrollado junto al arquitecto independiente Fran Amorós.

Un proyecto de principio a fin que combina diferentes disciplinas como la estrategia, el branding, la arquitectura o el diseño de mobiliario.

Las claves del proceso:

1. Una agencia más eficiente, más saludable y más social.
Replanteamiento de procesos internos de la agencia y flujos
de trabajo para dar solución a problemáticas actuales.
2. Participación en el proceso de design thinking llevado a
cabo por Innuba para definir el posicionamiento de la agencia.
3. Creación de la nueva marca: concreción de todo lo
necesario para atender a las necesidades de comunicación
de la agencia, tanto a nivel gráfico como a nivel espacial.
4. Proyecto de ejecución y decoración de las nuevas
oficinas: nuevo programa, distribución del local, dirección de
obra, diseño y construcción de mobiliario propio.
5. Diseño y programación de la nueva web gracias a la
colaboración de la agencia digital Republica Coconut.

Una identidad que transmitiera los valores de las agencias de publicidad inglesas.

Buscábamos una tipografía que fuera contundente pero sofisticada, rígida pero elegante, que transmitiera madurez y pudiera ser atemporal.

Así dimos con la primera tipografía inglesa de la Historia: la Caslon, cuyo origen se remonta a 1734. Con esta tipografía se imprimió la declaración de independencia de los Estados Unidos. Tomándola como base, rediseñamos los caracteres y construimos la identidad corporativa completa.

Unas mesas únicas para una filosofía de trabajo distinta.

Con unos ángulos de 62º y 118º, replanteamos el concepto tradicional de mesa de trabajo. Detectamos zonas con bajo aprovechamiento y eliminamos zonas de conflicto.

El resultado: redistribuimos los puestos con una disposición en zig-zag para favorecer un contacto visual pleno, les dimos la máxima superficie útil y redujimos el ancho de la mesa para favorecer los pasos alrededor.

Las mesas proveen de todas las conexiones necesarias como electricidad, red o USBs, quedando ocultas bajo las tapas. Además, un cajón recorre toda la parte inferior de la mesa para fomentar el mínimo almacenamiento sobre ella.

Un entorno de trabajo a medida para generar nuevas dinámicas.

Mesas para 2 y 4 personas, estanterías modulares, cabinas individuales, paredes imantadas borrables y paneles de almacenaje vertical entre otras intervenciones.

Habilitamos áreas de trabajo abiertas donde la movilidad y la conexión entre personas fueran una realidad, generando zonas de reuniones y de espacio individual para mejorar los flujos internos.

Repercusión en medios del sector.